Cuadernos de

Medicina Forense

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PRUEBA PERICIAL

 


José Enrique Vázquez López

Abogado. Sevilla


 

Dictum expertorum nunquam transit in rem judicatam.

"El dicho de los peritos no pasa, jamás, a tener fuerza de cosa juzgada".

 

(S.T.S. 27 Abril y 14 Diciembre 1.887, 13 Junio 1.889, 9 Octubre 1.907).

 

 

 

LA PRIMERA ASISTENCIA FACULTATIVA. DISTINCION ENTRE DELITO Y FALTA DE LESIONES EN ATENCION A DICHO CONCEPTO Y A LOS ARTICULOS 420 Y 582 DEL CODIGO PENAL.

 

PRELIMINAR:

Cuando en un procedimiento judicial, alguna de las partes implicadas intenta probar la legalidad de su petición, o simplemente defender los intereses de su mandante mediante la práctica de una prueba pericial, a nadie puede extrañar que, posteriormente y en concreto a la hora de dictar el Juez la Sentencia, dicha prueba pericial sea valorada en un plano que podíamos calificar como de superior con respecto al resto de los medios probatorios que obran ya en el pleito. La razón de lo expuesto es sencilla, y es que el perito, por propia definición, no tiene ni debe de tener ningún interés particular en lo que se trata de dilucidar. Por ello, y pese a haber consignado una frase al inicio a este artículo que no pasa de ser una mera declaración de intenciones con destino a preservar la sagrada independencia judicial, no hay más remedio que reconocer que peritos, y en este caso peritos médicos, y juristas de toda índole, han recorrido un largo camino a la hora tanto de servir a la Administración de Justicia, como al Justiciable en particular, y que dicho camino corre cada vez más parejo y vinculado entre ambos profesionales.

 

Difícil tarea ha planteado el Legislador a los profesionales a la hora de decidir en cada caso concreto cuándo un hecho es delictivo, y cuándo merece una simple reprensión atenuada que deba ventilarse en un juicio de faltas. Por eso, estas líneas no pretenden en absoluto sentar cátedra ni establecer doctrina a seguir, siendo únicamente su intención ilustrar, a modo de ejemplo, y a tenor de algunas Sentencias que se citan, cómo los Tribunales vienen entendiendo el problema de la distinción entre el delito y la falta de lesiones, y siempre en atención a la valoración médica que pueda realizar el Médico Forense del Juzgado.

 

LA PRIMERA ASISTENCIA FACULTATIVA:

Sabido es que con anterioridad al sistema actual, implantado en virtud de la L.O. 3/89, para que un acto lesivo revistiera caracteres delictivos, se exigían más de quince días de sanidad. Sin embargo, la Ley citada, lejos de clarificar la cuestión objeto de debate y polémica, vuelve a incidir en, como no podía ser de otro modo, aspectos puramente médicos como determinantes, mas sin dar todavía una interpretación legal o auténtica de qué debe entenderse jurídicamente por primera asistencia facultativa. En efecto, resulta lógico y evidente que siempre, en la atención al enfermo o lesionado, existe un acto médico al que podemos calificar de inicial, y que en este caso nos sirve de base para determinar con posterioridad si el hecho es delito o no, según dicho acto inicial se vea complementado por otros ulteriores. No obstante, lo que pudiera parecer en un primer momento algo simple de determinar, ha resultado ser una cuestión sobre la cual se han vertido ríos de tinta y que ha ocupado a nuestra doctrina más especializada, exigiéndose, incluso entre los Fiscales, un criterio más o menos uniforme a la hora de calificar los diferentes supuestos que se puedan plantear en la práctica, todo ello con el fin de no dar lugar a posibles agravios comparativos que podrían darse según la parte acusadora pública entendiera la polémica en uno u otro sentido.

 

1.- La Circular 21/1.990.

Así pues, en la Circular de la Fiscalía General del Estado n° 21/90, se conceptuaba la primera asistencia como "la atención inicial prestada al lesionado, sea o no contemporánea del hecho causante de la lesión", determinado a su vez, los siguientes requisitos de dicha asistencia primaria:

 

1.- Necesidad clara de prestar la asistencia, en el sentido de ineludible.

 

2.- Titularidad del que presta la asistencia. Así, algunos entienden "asistencia facultativa" como la prestada por un profesional de la Medicina, englobando también en dicho concepto no sólo a los médicos, sino también a los A.T.S. (No obstante, esta postura de la Circular 21190 ha sido cuestionada sin falta de razón por algunos autores, tales como Arroyo de las Heras y Muñoz Cuesta en su libro "El delito de lesiones", Aranzadi, 1.993). 3.- Carácter único o múltiple de la asistencia, que determinaría su calificación como delito o falta.

 

2.- El criterio médico-legal.

Evidentemente, las directrices que nos marca la mencionada circular, coinciden poco con el concepto que nos da el profesor Arroyo Urieta de la primera asistencia, entendida la misma como "conjunto de actos médico-quirúrgicos encaminados al diagnóstico, prevención de complicaciones y tratamiento, de manera que tras esta primera asistencia pueda completarse la curación mediante la vigilancia y cuidados de personal auxiliar". ("La reforma de las lesiones de 1.989"). Así, dicho criterio sienta la base de que, tras la primera asistencia, el lesionado no debe requerir más cuidado que el derivado de la mera vigilancia del enfermo, precisando que dichos cuidados serían en todo caso encomendados a personal auacliliar, tal como enfermeras, auxiliares de clínica, celadores que puedan ayudar al enfermo, etc., según interpretamos de la definición aportada, y precisándose como elemento negativo el que dichos cuidados posteriores, y a tenor de lo expuesto, no precisarían la asistencia de un profesional de la Medicina.

 

3.- La postura de las Audiencias Provinciales.

Sentado lo anterior, creemos llegado el momento de ver cómo han entendido los Tribunales el problema que se les planteaba, en base a la cita de algunas Sentencias de Tribunales, cuyo contenido puede resultar, cuando menos, ilustrativo para la finalidad que se pretende desde estas líneas. Así, la Sentencia de la Audiencia Provincial de Jaén, de fecha 12 de Junio de 1.992, establece que "la confusión que en el terreno práctico se viene padeciendo a la hora de interpretar los conceptos de primera asistencia facultativa y tratamiento médico quirúrgico, para diferenciar la falta de lesiones del delito de igual naturaleza, viene determinada, tal y como se señala últimamente por la doctrina, en la no coincidencia de los conceptos médico legal, de una parte, y el clínico, de otra, sobre los particulares citados, y que en la práctica se viene decantando la interpretación juridprudencial por el criterio médico-legal de aquellos conceptos, por ser más restringido, y por ende, más favorable al reo."

 

La Sentencia citada resolvía un caso en el que una señora había resultado con lesiones durante una riña, lesiones consistentes en hematomas en región dorsal y lumbar y en brazo derecho. Dichas lesiones necesitaron la primera asistencia, la permanencia de la lesionada la misma noche de ocurrir los hechos en observación en el hospital, así como igualmente el día siguiente, siéndole dado el alta el día después.Por ello, entiende el Tribunal, y según se desprende de lo narrado, que la permanencia de la lesionada en observación, no implica acto médico alguno, calificando los hechos de falta.

 

Otra resolución que ilustra y restringe lo que debe entenderse por primera asistencia, es la Sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla de fecha 8 de Junio de 1.992, que establece que "...no constituyen tratamiento médico en sentido penal los actos médicos destinados a complementar la primera asistencia, controlar su eficacia o comprobar su éxito (como retirada de puntos o vendajes, comprobación de la sanidad tras la primera cura, etc.); actos que no tienen finalidad curativa en sentido estricto ni añaden nada a la sanidad de la lesión, iniciada en la primera asistencia. " Se trataba de un caso en el que uno de los lesionados en una riña, según el parecer del Médico Forense, había necesitado para su curación de dos asistencias facultativas. El lesionado sufrió sendas contusiones en mano derecha y hemitórax izquierdo, de pronóstico leve, de las que curó a los dos días. Pues bien, la Sala, dando por cierto dicha duplicidad de asistencias, y respetando así el criterio pericia], pasa a discutir acerca de si la segunda asistencia tuvo una finalidad terapéutica, y si fue estrictamente necesaria, extremo que niega dicha resolución, dando por tanto carácter de falta y no de delito al hecho enjuiciado.

 

No obstante, por lo que se refería al otro acusado en las actuaciones de referencia, que sufrió fractura de huesos propios de la nariz, la Sentencia afirma que "Una fractura de huesos propios requiere siempre tratamiento médico en sentido penal, pues aunque no sea precisa la reducción de la fractura, por no haber desplazamiento de fragmentos óseos, es siempre necesaria, cuando menos, la inmovilización con férula del apéndice nasal y la administración de anti-inflamatorios. " Por tanto, se calificaron los hechos como delito, y no como falta.

 

CONCLUSION:

Llegado el punto de tomar posición en la polémica, no está de más resaltar, a tenor de todo lo expuesto, la realidad del divorcio existente entre la concepción de asistencia facultativa o médica según el amplio criterio clínico, del médico legal, más restrictivo por definición, y como ya se ha dicho, más favorable para el sujeto que realiza la acción lesiva, habiéndose entendido por la gran mayoría de los Tribunales, que la primera asistencia facultativa comprende tanto el acto médico inicial, como las actuaciones subsiguientes y derivadas que tiendan a asegurar su eficacia, y sin que ello signifique la existencia de varias asistencias.

 

El nuevo Código Penal, en su artículo 157, dispone que "El que por cualquier medio 0 procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de seis meses a tres años, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico ".

 

Queda por ver, como ya algunos autores apuntan, el significado que los Tribunales otorguen a la palabra objetivamente insertada en el citado precepto, mas lo cierto y verdad, es que a tenor del último párrafo resaltado, a partir de ahora se concreta que a partir de la entrada en vigor del Cuerpo Legal Punitivo, y tal y como ya hemos desglosado, la vigilancia complementaria a la asistencia primaria forma parte de la misma sin englobar el concepto de tratamiento médico.

 

Dadas las lógicas limitaciones de una publicación de este tipo, ha de dejarse para otro artículo posterior el análisis, siquiera somero, de lo que constituye, a la luz de algunas Sentencias, el concepto de tratamiento médico quirúrgico, que sufre de idéntica polémica que el concepto de primera asistencia, al cual se halla íntimamente ligado.

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